
Los gases refrigerantes y el impacto que su empresa debe evitar
junio 25, 2026En muchas empresas, los equipos electrónicos dados de baja parecen inofensivos: computadoras guardadas en una bodega, impresoras dañadas, servidores antiguos, teléfonos corporativos o cableado que ya nadie utiliza. Sin embargo, detrás de esa apariencia común existe una realidad que no siempre se ve a simple vista: los RAEE pueden contener sustancias peligrosas que requieren manejo técnico.
En Scrapex, lo vemos con frecuencia. Una empresa quiere liberar espacio, ordenar inventarios o cerrar un ciclo tecnológico, pero no siempre conoce los riesgos que viajan dentro de esos equipos. Por eso, el reciclaje RAEE debe entenderse como un proceso controlado de identificación, desmontaje, clasificación y disposición responsable.
¿Qué componentes peligrosos pueden esconder los equipos electrónicos?
El primer riesgo para una empresa suele estar en la confianza excesiva. Si un equipo ya no enciende, parece que dejó de representar un problema. Pero, en realidad, muchos aparatos eléctricos y electrónicos conservan materiales que pueden afectar el suelo, el agua o la salud si son manipulados de forma incorrecta.
Entre los componentes que requieren atención están:
- Tarjetas electrónicas, presentes en computadoras, servidores, celulares, impresoras y equipos industriales.
- Baterías recargables, que pueden contener sustancias peligrosas y requieren separación adecuada.
- Pantallas y dispositivos de iluminación, que pueden incluir componentes sensibles.
- Cables recubiertos con PVC, especialmente cuando se queman para extraer cobre.
- Plásticos técnicos, algunos con retardantes de flama.
- Capacitores, fuentes de poder y piezas internas, que deben ser identificados antes de cualquier trituración o disposición.
El problema no está únicamente en que estos materiales existan. El verdadero riesgo aparece cuando se mezclan, se rompen, se queman o se entregan a operadores informales sin procesos de control.
La evidencia internacional ayuda a dimensionar el problema. En Guiyu, China, una zona conocida por actividades de reciclaje informal de residuos electrónicos, un estudio publicado en Environmental Health Perspectives comparó a niños expuestos a este entorno con niños de una comunidad vecina. Los resultados mostraron niveles promedio de plomo en sangre de 15.3 μg/dL en niños de Guiyu, frente a 9.94 μg/dL en Chendian. Además, el 81.8% de los niños evaluados en Guiyu superaba los 10 μg/dL.
No se trata de trasladar mecánicamente ese caso a Guatemala. Se trata de entender algo esencial: cuando los RAEE se gestionan sin controles, los componentes internos dejan de ser un asunto técnico y se convierten en un riesgo ambiental y humano.
¿Por qué las tarjetas electrónicas merecen atención especial?
Para muchos gerentes, una tarjeta electrónica parece una pieza pequeña dentro de un equipo más grande. Sin embargo, desde una perspectiva ambiental, puede ser uno de los elementos más importantes del proceso de reciclaje.
Las tarjetas concentran metales, resinas, soldaduras y materiales que deben ser tratados con cuidado. También pueden contener sustancias como plomo, mercurio o cadmio, asociadas a riesgos ambientales y de salud cuando los residuos electrónicos se gestionan de manera inadecuada.
Bajo esta premisa, el desarme técnico es la diferencia entre recuperar valor y generar contaminación.
En Scrapex, trabajamos con procesos de clasificación y desarme que permiten separar materiales según su composición y destino final. Esto no solo ayuda a reducir riesgos; también permite que componentes valiosos puedan reincorporarse a nuevos ciclos productivos bajo un enfoque de economía circular.
La investigación científica refuerza esta idea. Un estudio poblacional publicado en PLOS ONE encontró que la cercanía de viviendas a montones de e-waste o talleres de reciclaje aumentaba significativamente el riesgo de niveles elevados de plomo en sangre en niños. Es decir, el problema no estaba solo en el residuo, sino en la forma en que ese residuo era acumulado, manipulado y procesado.
Porque un RAEE no es basura común. Es un conjunto de materiales distintos que necesitan decisiones distintas.
¿Qué riesgos generan los plásticos, cables y retardantes de flama?
Uno de los errores más peligrosos en el reciclaje informal es asumir que todo puede resolverse con fuerza bruta: romper, quemar, aplastar o vender por peso. Esa lógica puede parecer rápida, pero suele ser ambientalmente irresponsable.
Los cables eléctricos, por ejemplo, pueden contener cobre recubierto con PVC. Cuando se queman para retirar el plástico, se liberan contaminantes dañinos para la atmósfera y para las personas expuestas. Por eso, en Scrapex sostenemos una regla clara: en una recicladora responsable no debería haber humo.
También existen plásticos técnicos utilizados en equipos electrónicos que pueden contener retardantes de flama. Estos materiales fueron diseñados para reducir riesgos de incendio durante la vida útil del equipo, pero al final de su ciclo requieren una gestión cuidadosa.
Este punto es especialmente importante porque algunos retardantes, como los PBDE, han sido estudiados por su relación con alteraciones hormonales. En investigaciones realizadas en niños de Guiyu, se observaron niveles elevados de PBDE y metales pesados asociados al reciclaje informal de e-waste, además de posibles alteraciones en hormonas tiroideas.
Por eso, una empresa no debería evaluar a un reciclador únicamente por precio o rapidez de recolección. Debe preguntarse:
- ¿Cómo separar los materiales?
- ¿Qué hace con los cables?
- ¿Cuenta con personal capacitado?
- ¿Tiene instalaciones adecuadas?
- ¿Puede demostrar trazabilidad?
- ¿Evita prácticas como la quema o el manejo improvisado?
Estas preguntas protegen más que un inventario. Protegen la reputación ambiental de la empresa.
¿Por qué el desarme técnico y controlado es indispensable?
Cuando una organización entrega sus equipos electrónicos a un tercero, la responsabilidad no termina en la puerta de la bodega. Si estos residuos terminan en manos informales, el impacto puede alcanzar al ambiente, a las comunidades y también a la imagen corporativa de la empresa generadora.
Los efectos de una mala gestión no son abstractos. Otro estudio realizado en una comunidad dedicada al reciclaje de e-waste evaluó a 243 niños en edad preescolar y encontró que el 12.8% cumplía criterios de TDAH, mientras que el 28.0% tenía niveles de plomo en sangre iguales o superiores a 10 μg/dL. La investigación vinculó la exposición a metales pesados con síntomas neuroconductuales, lo que refuerza la importancia de evitar prácticas informales de reciclaje.
El desarme técnico permite identificar, separar y tratar cada componente de acuerdo con su riesgo y potencial de aprovechamiento. Esto implica personal capacitado, procedimientos claros, control de peso, trazabilidad de lotes y una infraestructura preparada para manejar RAEE de forma responsable.
En Scrapex, entendemos que muchas empresas no tienen porqué conocer cada componente interno de sus equipos. Ese es precisamente nuestro rol: acompañarlas con asesoría técnica, procesos seguros y una gestión responsable que convierta sus residuos electrónicos en una oportunidad de sostenibilidad.
Si tu empresa necesita dar de baja equipos electrónicos, servidores, cableado, baterías o materiales industriales, en Scrapex podemos ayudarte a gestionarlos con trazabilidad, desarme técnico y disposición responsable. Contáctanos y construyamos juntos una operación más segura, ordenada y sostenible.







