
Lo que esconden los equipos electrónicos: componentes peligrosos que su empresa debe conocer
junio 26, 2026Para una empresa, el desmontaje de maquinaria industrial representa mucho más que mover equipos. Implica liberar áreas, desarmar equipos, desmontar estructuras, cumplir compromisos, reducir riesgos y decidir qué ocurrirá con los materiales que salen de la planta.
Ese fue el escenario que enfrentó Infitex, compañía del sector vestuario y textil, al necesitar liberar dos líneas de producción de telas para cumplir con la entrega programada de sus bodegas a los propietarios de ese espacio. La solución llegó de la mano de SCRAPEX, empresa guatemalteca con más de 28 años de experiencia en reciclaje empresarial y gestión de residuos industriales.
Su intervención no sólo permitió ejecutar el desmontaje dentro del plazo requerido, sino hacerlo con orden, limpieza y un manejo responsable de los residuos metálicos, convirtiendo una urgencia operativa en un proceso bien resuelto.
El caso de Infitex: un reto operativo con implicaciones ambientales

Desmontaje de maquinaria industrial textil por SCRAPEX en Guatemala
Desarmar una línea de producción a las carreras tiene un costo que muchas empresas no ven: como la acumulación de material y residuos sin control absoluto, riesgos en planta y materiales considerados como; ferrosos y no ferrosos que terminan mal dispuestos. Era claro que Infitex necesitaba velocidad, sí, pero sin heredar un problema ambiental nuevo a cambio de resolver uno operativo.
SCRAPEX asumió el proyecto con dos frentes: desmontaje, desmantelamiento de equipos y estructuras y reciclado. Retiró las líneas de producción, liberó las áreas comprometidas y gestionó los materiales resultantes bajo criterio técnico, no como “chatarra descartada”, sino como parte de un proceso trazable.
«Completaron el proyecto a tiempo y con gran eficiencia, priorizando siempre la seguridad de su personal.»
— Karla Jeannette Flores Ruiz, en representación de Infitex (reseña de Google)
Por eso, la selección del proveedor era una decisión muy importante. Infitex eligió a SCRAPEX como ese aliado, porque su propuesta respondía al criterio más urgente del proyecto: ejecutar dentro del tiempo requerido. Pero el valor real estuvo en combinar esa rapidez con una gestión limpia, ordenada y responsable.
Una trayectoria que respalda el resultado

SCRAPEX no llegó a resolver esto de la nada. La empresa arrancó a finales de los años noventa reciclando metales no ferrosos desde una bodega de apenas 100 m² en la zona 3 de la capital. De ahí pasó a San Cristóbal y hoy opera desde San José Villa Nueva, con una planta de 4,500 m² y más de 60 colaboradores capacitados.
Hoy gestiona y recicla metales ferrosos y no ferrosos, aparatos eléctricos y electrónicos, luminarias, postes de concreto, gases refrigerantes, aceites industriales y aleaciones poco comunes, incluyendo materiales que, sin ser los de mayor retorno económico, SCRAPEX ha decidido gestionar de forma responsable de todos modos.
La lección para otras empresas

El caso Infitex deja un mensaje importante: elegir proveedor de desmontaje industrial es una decisión de riesgo. En el mercado existen muchas propuestas de empresas informales, que cobran económicamente, pero que no tienen la capacidad, el conocimiento y la experiencia, además de las buenas prácticas para proyectos de este nivel. Antes de tomar una decisión, vale la pena preguntar quién va a desarmarla, cómo va a manejar cada material, qué va a pasar con los materiales, a dónde irán y qué trazabilidad puede demostrar después.

SCRAPEX, ha trabajado a lo largo de su trayectoria para brindar ese acompañamiento a empresas, este proyecto confirma su rol como aliado técnico en un tipo de decisión que muchas empresas subestiman, hasta que el plazo apremia.
Si deseas cotizar los servicios de gestión y reciclaje empresarial con SCRAPEX, puedes visitar la página web: www.scrapexgt.com o comunicarte con su equipo asesor, Mabel Dubón, al celular: 38396716.







